PASTOR — Inteligencia territorial
Bosque al atardecer con luz cálida — el territorio que PASTOR protege

Por qué existe PASTOR

PASTOR nace de una experiencia directa con el fuego.

En 2024, durante una estancia en la montaña de Asturias, me quedé encerrado en una casa que se quemaba. Era un lugar que no conocía y, siendo ciego, no logré encontrar la salida.

Solo pude llegar a una ventana y quedarme allí, tratando de respirar mientras el fuego avanzaba dentro de la casa, esperando más de 40 minutos a que llegaran los servicios de emergencia.

Y mientras tanto pensaba: ser ciego es, por decirlo de forma suave, complicado en situaciones así.

Y también: ¿por qué tantísimo tiempo de espera para una urgencia de vida o muerte?

Un año y medio después, en el mismo entorno, un incendio forestal volvió a aislar el pueblo, con el fuego avanzando a pocos metros de las viviendas.

Valle de montaña con bosques en ladera — territorio con riesgo de incendio forestal

Nadie podía haber imaginado que ese pueblo iba a quedar aislado por las llamas. Y sin embargo, ese riesgo se podría haber minimizado.

Así que me empecé a obsesionar con evitar que esto volviera a pasar, y abandoné todo lo que estaba haciendo para buscar una solución que permitiera combatir el fuego de forma efectiva antes de que se produjese.

Porque la información para hacerlo existe. Pero cuando toca decidir, no siempre está a nuestro alcance de forma útil.

No tenemos claro por dónde empezar.

No conocemos qué es prioritario.

Y muchas veces, tampoco sabemos cómo podremos justificar esa decisión más adelante.

PASTOR nació de esa obsesión: como una forma de aportar criterio para priorizar, para usar bien los recursos y para poder explicar cada decisión con la información que se tenía en el momento.

Así PASTOR integra riesgo, impacto económico y evolución del territorio para ayudar a tomar decisiones con más claridad, antes de que el problema escale.

Vista aérea de bosque con carretera — territorio forestal monitorizado por PASTOR

Porque cuando el riesgo es real, la diferencia no está en reaccionar mejor.

Está en haber tenido claro antes qué hacer.