PASTOR no nació en un laboratorio.
Nació después de sobrevivir a dos incendios.
En 2024 me quedé encerrado en una casa que se estaba quemando.
Era un lugar que no conocía y, siendo ciego, no conseguía encontrar la salida.
Solo pude llegar a una ventana y esperar. Más de cuarenta minutos. Mientras el fuego avanzaba dentro de la casa y los servicios de emergencia no acababan de llegar.
Pensé que bueno, a todos nos pasa algo una vez.
Un año después, en el mismo lugar, un incendio forestal aisló el pueblo.
El fuego avanzó hasta pocos metros de las viviendas.
Y entonces pensé:

Ya van dos veces que la libro. Mejor no tentar la suerte una tercera.
Así que a finales de 2025 dejé todo lo que estaba haciendo para construir una herramienta que ayudara a prevenir los incendios.
Una herramienta que ayudase a tomar mejores decisiones mucho antes de que el incendio empezara.
Porque el problema no es que falte información.
Es que, cuando llega el momento de decidir, suele estar dispersa, llega tarde o es demasiado compleja para convertirla en una decisión clara.
No siempre sabemos por dónde empezar.
No siempre sabemos qué actuación tendrá mayor impacto.
Y, cuando todo termina, tampoco siempre resulta fácil explicar por qué se decidió actuar en un sitio y no en otro.
PASTOR nació para responder a ese problema.

Porque cuando el riesgo es real, la diferencia no está en reaccionar mejor.
Está en haber tomado a tiempo las decisiones correctas.
